jueves, 3 de abril de 2014

La oración fúnebre del cardenal Rouco


Pontevedra, 3.04.2014

Entrada n. 1752 do blog

La oración fúnebre del cardenal Rouco, 
por Xosé Luís Barreiro Rivas
En La Voz de Galicia do 3.04.2014

(Parece que a homilía de monseñor Rouco escoceu a máis de un, especialmente ós que presuntamente terían de se ter quedado fóra da Igrexa. Según eles, que parece non entenderon o discurso de Rouco, éste non é un home prá Democracia; sóno eles coas súas marchas da "dignidade" sobre Madrid, que actúan como bárbaros alieníxenas  portando bandeiras anticonstitucionales, insultando, acabando co mobiliario urbán ou lanzando pedras contra entidades bancarias. A que Cayo Lara calificou como marcha pacífica non-o foi. Na fin, no balance de feridos, foron máis de sesenta os policías necesitados de atención. A espiral de violencia vai en aumento no país) Sigue o artículo de Barreiro Rivas: 
  

El problema no es que Rouco Varela se haya metido donde nadie le llama, sino que mucha gente que lo desprecia a él y a su Iglesia, y que, rebasando la indiscutible lógica del laicismo, propugna una descristianización activa y populachera, no tuvo la valentía de quedarse fuera de la catedral, fumando un pitillo, para dejarle su banco a la gente que, relegada a la calle, hubiese agradecido la oportunidad de escuchar el Réquiem de Fauré y rezar un padrenuestro por el presidente muerto.


Por eso -porque creen, como Enrique IV, que «París bien vale una misa»-, entraron al templo a regañadientes y cabreados consigo mismos, y escucharon del pobre cardenal arzobispo de Madrid lo que en verdad no dijo. Porque lo que Rouco proclamó, hablando de la transición y de Suárez, fue esto: «Buscó y practicó tenaz y generosamente la reconciliación en los ámbitos más delicados de la vida política y social de aquella España que -con sus jóvenes- quería superar para siempre la Guerra Civil, los hechos y las actitudes que la causaron, y que la pueden causar». Y eso, contando la historia de Adolfo Suárez, no se puede decir mejor. Porque eso es lo que hizo, y la gran razón por la que hoy le queremos.

La frase criticada, supongo, es «que la pueden causar». ¿Y a qué se refería Rouco? Pues al terrorismo separatista, que asesinó -hasta ayer- a mil ciudadanos. Y a los asesinos de la extrema derecha, que querían frustrar la transición y regresar a las dos Españas. Y a los que querían una Constitución de parte, y con valores imperiales inmarcesibles, en vez de fraguar el consenso de esta España democrática, descentralizada y multicultural de la que ahora disfrutamos. Y al control definitivo de un Ejército que fue golpista desde Fernando VII hasta el 23-F, y que cobró su última víctima -de la forma más cobarde- en el propio Suárez. Y a los que alguna vez crearon caos económico y social para desestabilizar el sistema. Y no sé si también se estaba refiriendo -pero debería hacerlo- a los que, jugando al separatismo más huero y extemporáneo de la historia, gustan de hacer la política al borde de un abismo del que Suárez quiso apartarnos para siempre.

Claro que los funerales de Estado podrían ser laicos. Pero cuando llega la hora de la verdad los cristianos no solemos ceder nuestros muertos para festejos protocolarios. Y, siguiendo una costumbre bimilenaria, en la que todavía milita el 96 % de la población, queremos enterrar a nuestros familiares con esperanza, rezando y cantando en soberbias catedrales o en humildes y bellísimas parroquias, y rodeados de gente que espera la vida eterna llorando como nosotros. Y en esa ceremonia, que se abre diciendo «Requiem aeternam dona eis Domine», cabemos todos. Menos los que -resentidos, pero incapaces de quedarse fuera- tratan después de mancharla y reventarla. Amén.

Esceas dos momentos nos que a concentración foi reventada polos violentos.(Marcha da dignidade o 22.03, sobre Madrid)
Embestindo contra un coche da Policía Municipal de Madrid 
 Os policías deféndense
Un policía foi abatido por medio dun golpe dos manifestantes. Repitamos, foron feridos máis de sesenta policías.

Disturbios durante a macha. (clicade pra ve-lo video).. Y Cayo Lara insiste en que era una marcha pacífica.

6 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Muy bien Don Xesús con tus palabras y tu reportaje completo.
Sí, lo que no sabemos es para qué entran esos comunistas en funerales que se celebran en iglesias que ellos consideran deben de ser incendiadas.

Hay gentes de otras religiones que sí entraron, como los del Cuerpo Diplomático con gentes de religión musulmana, pero con el máximo respeto por las ceremonias fúnebres de cada cual.

o blog de xesús lópez dijo...

Hola, Javier:

Es que a estos comunistas les pierde el deseo de iniciar una nueva guerra.

Y no olvidemos que uno de los nortes del PSOE es el de acabar con la Iglesia. Si en 1931, treinta días después del 14 de abril eran ya cien los templos quemados. Las manos seles vuelven huéspedes por empezar a hacer disparates.

Un cordial saludo

César dijo...


Home, D. Xesús, o Psoe firmou estando no goberno a continuidade de Concordato coa Santa Sede, millorandoo as veces, e conviviu con ela en paz e armonía. Cousa distinta e que se propugne un estado laico e alá cada un ca sua conciencia. Por supuesto que non debe faltar o respeto para cada relixión que forma parte da esencia íntima do individuo.
Eu tamén estou no fondo de acordo co artículo do Sr Barreiro. Non se lle pode prohibir a un membro da Igresa, da que sexa, que aleccione e advirta. E convería faer caso en vez de mirar para outra parte.
Da violencia na manifestación, vostede mismo o explica perfectamente: " Momento en que OS VIOLENTOS reventan a manifestación". Está todo dito.

P.D. Estou en Orense e tiven que enterarme do de Punxin por o seo blg. Agradecido.

o blog de xesús lópez dijo...

Hola, César:

Os violentos reventadores queren a guerra, ¡xa!
O artículo de Barreiro é moi superior ó de Fernando Salgado,no mesmo medio. Este foi conselleiro de Economía cando Fernando González Laxe presidente da Xunta. Se busco aínda podería atopar unha carta que lle mandei, un pouco pra lembrare que el tampouco compreu cos seus deberes de demócrata, pero agora ten que montare o seu estaribelmediático onde poida.
Saúdos.

José Luis Valladares Fernández dijo...

Después de todo, es gente que no sabe estar. Y por eso no cabe decir otra cosa que "perdónales padre, porque no saben lo que hacen. Pero eso sí, quieren estar en el candelero continuamente, hasta criticaron que sonara el Himno Nacional. Más que asco, dan pena, de verdad.

o blog de xesús lópez dijo...

Ya lo creo, José Luís, que dan asco y pena. También dan asco las autoridades que consienten la demostración de protesta con banderas anticonstitucionales y que con su violencia son los verdaderos evangelitas de una nueva guerra civil. Posible una vez perdida la "autoritas" del Gobierno Central que se ha convertido en simple espectadora de cómo están acabando con el Estado de Derecho.

Un abrazo