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miércoles, 29 de abril de 2009

HUMOR EN TORNO A SARKOZY

A viaxe de Sarkozy non foi en balde. E aínda aproveitou pra impartire clase ós políticos sobre cómo falar sen partitura. martínmorales explícao no ABC d´hoxe na viñeta reproducida. (clicade sobre os dibuxos, pra velos a maior tamaño) Ten razón a dama protagonista do chiste de Mingote, no ABC desta data. Sendo princesa de Asturias ou primeira dama francesa, calquera é guapa.
Entrada n. 921 do blog
Pontevedra, 29.04.2009
Ademáis das viñetas presentadas i en relación con visita de Sarkozy, vou inserir dous traballos baixo o título xeral de
HUMOR EN TORNO Á SARKOZY,
por Xesús López Fernández
O primeiro é un artículo de Cristina L. Schlichting, publicado hoxe en La Razón; o secundo, editado polo ABC, é de Ramón Pérez-Maura.
ENVIDIA, de Cristina L. Schlichting,
29.01.2009, en La Razón
¿De qué se habla en Madrid? De la Bruni, la Bruni y la Bruni. Como en su día sólo se miró a Cayetana de Alba o Josefina Bonaparte, los hombres de hoy sueñan con ella y las mujeres con su belleza. Doña Letizia se ha visto en el papel más difícil que puede afrontar una dama: medirse con una rival imbatible. No me hubiese gustado pasar por ese trago. Rebuscar en los baúles para encontrar el trapo que no desmerezca, entonar las joyas y zapatos que una modelo francesa conoce al dedillo y apostar por el peinado ideal y la postura correcta. Carla es hermosísima, sus primeros planos en televisión resultaban deslumbrantes, y en las fotos no encontraremos fallo alguno porque se ha pasado la visita posando. En El Pardo, en la escalera de La Zarzuela, en la visita al Prado, una y otra vez se volvía fuera de protocolo y reservaba su mejor mirada para las cámaras. Es todo menos natural, claro. Va erguida como una diosa, aletea con los brazos en torno al cuerpo e inclina constantemente la cabeza, como si sintiese un pudor que no siente. En estos días he comprendido una vez más la profundidad de la mentira en que me educaron mis padres: «Hija, lo que importa es el interior». Y unas narices. Toda una vida estudiando, acumulando idiomas y trabajando a destajo en arduas tareas intelectuales para ver a tus contemporáneos varones rendidos a los pies de la mujer objeto. Qué cruz. Mientras digiero mi envidia me solidarizo intensamente con Doña Letizia. Olé, la española. No sólo estuvo físicamente a la altura -anduvo sobre tacones de vértigo para compensar el casi metro ochenta de la francesa-, sino que no salió ni un instante de la más inteligente discreción. Perfecta. Desde aquí quiero decirle a la Princesa, que por cierto repitió el traje que llevaba en Arco y en Nueva York y acertó en plena crisis, que ha quedado menos ostentosa y cursi que Carla Bruni y que ha sostenido con dignidad la bandera de Móstoles frente a los invasores. Que sí, que sí, que mi abuela decía que las francesas se pintan antes de lavarse.

ES UN POLÍTICO,
RAMÓN PÉREZ - MAURA
Miércoles, 29-04-2009
Ha cruzado Madrid cual exhalación. Sarkozy ni siquiera respetó los usos protocolarios españoles que en las visitas de Estado prevén que en el segundo día el invitado ofrezca una recepción a los Reyes y otras personalidades en el Palacio de El Pardo. Menos de treinta horas después de aterrizar en Madrid, el presidente Sarkozy estaba camino de vuelta a casa. Pero es difícil sacar más partido en tan poco tiempo.
-El lunes por la tarde se reunió unos minutos con la comunidad francesa residente en Madrid. Y ahí demostró su hechura de político. Tuvo a los invitados -algo más de un millar- esperando de pie bajo una carpa entre una hora y media y dos horas. Llegó andando por el jardín de la Embajada. Su mujer y él dieron la mano a los tres invitados que estaban más cerca de su paso y tomó el estrado. El discurso fue el resumen del que pronunciaría al día siguiente en el Congreso: máxima firmeza ante el terrorismo, elogio encendido del Rey de España, su obligación de trabajar con quien los españoles quieran que sea su presidente del Gobierno, derecho de España a estar en el G-20... Todo lo que los diputados españoles oirían al día siguiente lo escuchó la víspera la comunidad francesa.
-Cual político en campaña permanente el núcleo del discurso -varias veces interrumpido por los aplausos- es el mismo todos los días. Y para cada audiencia hay una pequeña parte específicamente dirigida a ellos. Y a los franceses que viven en Madrid les prometió cambiar la legislación para que los franceses que viven fuera de Francia puedan enviar a sus hijos a los liceos franceses del exterior en las mismas condiciones de gratuidad que lo hacen los franceses que viven en Francia. Y eso ya fue el delirio. La masa lo aclamaba. Referencia a la señora de Sarkozy, Marsellesa y asunto concluido. La mano estrechada a una docena de personas y en menos de media hora estaban en su coche. En campaña.

martes, 28 de abril de 2009

MOITO QUE APRENDER

mm. no abc comenta a visita de Sarkozy: "l´Europe c´est moi et Carla", porque ademais parece que Carla Bruni foi a estrela da visita, a musa.
Este chiste de Mingote, no ABC, ten que ver coa deconstrucción do Estado, coa limitación que se lle está a poñere ó español en España. (clicade no dibuxo pra velo en grande)
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Pontevedra, 28.04.2009
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Entrada n. 919 do blog
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MOITO QUE APRENDER,
por Xesús López Fernández
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Estamos nunha situación que pode ser terminal. Non sei si se vai parir unha nova civilización, unha sociedade máis solidaria, pero a verdade é que dende hai moitos anos e coa continua perda de capital social, esto se acaba, as brétemas da miseria fanse máis evidentes, a xeografía da fame, a dos dos comedores sociales vai tinguindo o territorio nacional.
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Como por outra banda a xente abandonou a terra, o seu amor á natureza, o desenvolvemento sustentable ligado á economía de subsistencia, a que mantiña vivas aldeas e familias, acabouse tamén.
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Pero parece que demos en construir un mundo de monstruos onde o que prima xa non é a economía dos homildes, o respeto á vida, o coidado do ritmo das cousas, dos cultivos, da gandería, etc. Non, decididamente, na absurda pirámide que demos en levantar, nas torres de Babel que constitúen moitas das novas urbes; privilexiáda-las clases poderosas e os políticos que tentan viviren a costa do sudor dos que xa non teñen traballo; que foron incluso arrincados das súas terras, levados ás cidades nas que vexetan de forma triste, xa sen propiedades, engañados, convertíronse pra eles en chuvia de ferro colado e ardente as palabras de Curros no poema "Un adiós a Mariquiña":
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"Dilles que prós seus lares tornen axiña/ que sen eles non queren pinta-las viñas, rega-los regos,/madura-las castañas nos castiñeiros....../ Dilles que súas obrigas eiquí os esperan / e si ond´elas non morren, ai!/ que se condenan...."
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Palabras proféticas pra un mundo en regresión e deconstrucción, pra unha patria en disolución, derrotada en tóda-las frontes: campo estéril, terra e aldeas orfas, mesmo o arrasado patrimonio cultural, tamén a lingua; gandería á que queren liquida-los diversos clústers europeos mentres convertiron a Galicia no gran eucaliptal, a gran estafa industrial pra esta terra.
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E xa me pasei no prólogo, pero déixoo así, e presento un artículo do ABC d´hoxe, de Ignacio Camacho, brillante, como case tódo-los seus. O artículo vai da visita de Sarkozy, líder, capaz de impartir lecciós ós políticos deste país que fan da súa profesión un permanente fracaso, carentes de ideas, ausencia que non se disimula co sorriso d´estare a mascar chicle, burla permanente. Sigue o traballo:
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HAI MUCHO QUE APRENDER,
IGNACIO CAMACHO
Martes, 28-04-09
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ESE sonriente faldero narizotas que camina con gesto arrogante junto a la esbelta arquitectura de Carla Bruni no es un llavero con patas sino el presidente de una potencia nuclear que todavía es capaz de darnos sopas con honda. Así que un respeto; detrás de ese pequeño napoleón con alzas elegido por sufragio directo hay una nación que, por intensidad política, por cohesión cultural, por estrategia económica y por prestancia internacional, todavía tiene mucho que enseñarnos además del longilíneo perfil y el mohín pizpireto de la señora esposa de su Jefe del Estado.
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De Francia, por ejemplo, podría España aprender el sistema electoral del «ballotage», que evita el mercadeo político de las poltronas; o el desacomplejado orgullo nacional de su clase dirigente; o el pragmatismo estratégico con que cimenta su poderío económico en una energía nuclear que aún le sobra para vendernos al precio de hipotecar nuestra independencia y nuestra balanza de pagos; o incluso el denuedo con que defiende su sector industrial y tecnológico como base de su estabilidad y de su desarrollo. De Sarkozy, al que se ha puesto de moda denostar por frívolo sólo porque bebe los vientos por una dama de aquí te espero, nos vendría bien tomar prestado algo del coraje hiperactivo con que se echa la crisis a las espaldas, o de la generosidad con que incorpora a su Gobierno a miembros relevantes de la oposición para sentirse rodeado de una excelencia sin dogmatismos; o de la firmeza de principios con que preconiza una cultura del mérito y del esfuerzo; o del realismo con que enfoca la política de inmigración. Todo eso junto, más una honda tradición democrática basada en los valores del liberalismo igualitario, mantiene al país al frente del concierto europeo con una sólida conciencia hegemónica y un tejido productivo que encaja el sufrimiento de la crisis con voluntad de resistencia, sin desmoronarse al primer soplo de contrariedad en su modelo.
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Hay, sí, mucho de soberbio en la farfolla bonapartista de ese estilo de exhibicionismo republicano, y algo de «rollo Evita» en la hipertrofia mediática de la exmodelo reconvertida en primera dama; pero Francia es una nación que sabe dónde está y a dónde quiere ir, y que aún se ríe de la paleta jactancia con que no hace demasiado tiempo pronosticaba Zapatero que España iba a sobrepasarla en renta per cápita y en derechos ciudadanos. Francia, la vieja Francia, aún sabe renovarse a sí misma y buscar en el mundo un papel acorde con su proyección en la Historia. Y más allá de caricaturas facilonas y de oportunismos obamianos, su presidente nos trae la estela de un envidiable intangible político que trasciende la pasión por el poder para revelarse como un factor de impulso frente a la adversidad y la catástrofe. Se llama liderazgo.