viernes, 24 de enero de 2014

GAMONAL COMO EXEMPLO

Moitos non sabiamos ónde estaba Gamonal, o barrio burgalés que vai seguir coa súa resistencia e que, desta volta, di non vai cesare ata que o seu alcalde dimita. Sí, o home que se propuxo construir un bulevar contestado por este barrio, en desacordo coa supresión das prazas de aparcamento en superficie; coa peatonalización que intúen como esterilizadora da zona, como ruína comercial do espacio, do que sabemos ben en Pontevedra.

Pontevedra, 25.01.2014
Entrada n. 1735 doblog



Gamonal como exemplo,
por Xesús López Fernández

Loita épica a dos veciños contra o Axuntamento de Burgos, que parece foi coroada polo éxito da protesta dun barrio con tradición de loita e reivindicación; loita con ramalazos de violencia que moitos non queremos, pero que vemos cómo en lugares nos que a xente non ten forza dabondo pra vencere ás forzas do orde público, éstas son usadas ás veces como exércitos particulares prá defensa de intereses sectarios cando non intereses dos clústers que dominan a situación. O poder político, servil co poder económico, está ás veces en contra da defensa dos intereses cidadáns, como xa no seu día aconteceu en Pontevedra, onde o barrio de Lourizán-Praceres foi mallado hai moitos anos porque os políticos engrasados polos clústers decretaron a represión da protesta e que a Policía actuase en contra dos defensores do Estado de Dereito, porque neso derivou todo aquelo. Os veciños xudicializaron a súa protesta, como algús santós propoñen que se faga sempre. Pero a vía xudicial, aínda que culmine con sentencias firmes a favor dos veciños, non vale pra nada porque as sentencias non se executan. Os políticos responden con risotadas e tentan seguiren con novos abusos, depredadores que apoian ós depredadores clústers e son capaces de arruinaren todo un espacio natural.

Pero os problemas de Pontevedra e da súa parroquia mártir son pouco conocidos, porque aquí non se consigueu o efecto gamonal. Resulta increíble que a violencia da queima de contenedores ou os destrozos en mobiliario urbán ou en establecementos bancarios teñan máis forza que as sentencias do Supremo. A loita agotadora dos veciños de Gamonal, en Pontevedra estase a levare a cabo por medio de colectivos menores (A Plataforma prá Defensa da Praza dos Praceres ou Salvemos Pontevedra, que suman diversas sentencias firmes mentres a Xunta ou o señor Arias Cañete parece fuman en pipa).  A corrupción fraguiana permanece.

Son actuaciós criminales as que se denuncian, normalmente silenciadas nos diversos medios, ata que o pasado 19.01.2014 foi publicado un artículo de Manuel Jabois en El Mundo, moi comentado e que se reproduce íntegramente nesta entrada, no que claramente se ve que hai moito máis do que dí e que neste blog ten sido denunciado por activa e pasiva.



Sigue o artículo de Jabois:

LECCIÓN PRÁCTICA DE GAMONAL
Os Praceres, en Pontevedra, fue a finales del siglo XIX un lugar elitista de veraneo con playa de arena blanca, balneario y mansiones a las que acudía la jet-set. Montero Ríos, figura central de la Restauración y presidente del Gobierno –brevísimo-, tenía allí su Pazo y recibía al cogollo político de Madrid. Las imágenes de la época muestran aquel cultivado turismo pitiminí de pieles blancas y comidas pantagruélicas. La Guerra Civil reventó el lugar y en 1957 Franco adjudicó en medio de la ría una gigantesca fábrica de celulosa que arrasó la playa; hoy hay vecinos que se despiertan a 50 metros de una troceadora de sólidos. El impacto sobre la naturaleza fue similar al de poner un vertedero en mitad de Cannes. La fábrica sigue allí luchando por seguir a los pies del mar mientras Feijóo, tras el romance de Fraga con Ence, le ha puesto fecha de salida: 2018. Aún no está claro que la empresa salga ni que la Xunta lo exija.

Un día de 1999, hermoso apogeo de la democracia, los resignados vecinos de Os Praceres se despertaron con una gran noticia. Ese año la Xunta, que había autorizado un relleno gigantesco del vecino puerto de Marín, adjudicó una vía del tren en mitad de la plaza del pueblo. La única plaza de Os Praceres sería atravesada por un ferrocarril; naturalmente, la administración exigía que la máquina redujese la velocidad al pasar y que hubiese señales para que los niños no atravesasen las vías. Todo eran ventajas; los vecinos no lo entienderon. Se levantó en protesta mucha gente, pero fueron sobre todo mujeres las que hicieron guardia. Os Praceres, en la parroquia de Lourizán, es barrio de mariscadoras. Detuvieron a varias y el inicio de los trabajos tuvo que aplazarse. No hubo refuerzos de ninguna parte de España, eso sí lo recuerdo, porque para entonces la gente no buscaba en cada rotonda un palacio de invierno. Tampoco hubo eco en la prensa española. En 2002, tras una agotadora lucha, el tren cruzó la plaza de Os Praceres ante la atónita mirada de los vecinos. Hubo gente que dijo que jamás pensó que a 200 metros de una fábrica contaminante frente al mar fuese a pasar un ferrocarril en medio de la única plaza del pueblo. Ahí siguen.

Cada vecino tiene su obsesión. Sobre plano, el problema de Gamonal es diferente al de Os Praceres salvo en una cosa: los vecinos rechazan la obra. Probablemente sea la primera vez que un ayuntamiento quiere gastar un dineral en algo que un barrio no ha pedido. Lo lógico es que antes de la campaña se recojan peticiones vecinales y que haya bronca cuando no se cumplan, pero cómo andará el interés general en Burgos que un alcalde quiere gastar a toda costa el dinero en una obra repudiada. Ahorro el contexto por sabido, incluido ese empresario Méndez Pozo que hay en cada ciudad de España, la última en la que uno me dijo, a los diez minutos de conocerme, que él no pagaba una tasa porque para eso había colocado a su sobrino en una concejalía del Ayuntamiento. “¿Y si la repone?”. “Tengo más sobrinos”.

Hace poco un amigo que visitó Os Praceres me preguntó por qué se hizo una aberración así. No sólo eso: por qué nadie se había enterado. Contesté sin pensar que había faltado más violencia. Que yo había visto esa mueca de los alcaldes cuando se juntan 3.000 vecinos en una manifestación y esa otra cuando 300 organizan una barricada. Y el papel fundamental y peligrosísimo de los periodistas buscando noticias. Ha causado estupor que se haya conseguido parar una obra en Burgos mediante la violencia, pero la violencia funciona. Es responsabilidad de los violentos y de los que ceden, como el alcalde. Tampoco hay que avergonzarse: a veces conviene un contexto. Y la experiencia.

Los vecinos de Os Praceres, fatigados, decidieron obedecer a la democracia y presentar denuncias. Dejen de ocupar las calles y ocupen la ley, les dijeron. Allí se fueron a gastar en abogados. Empezaron a ganar juicios y la administración los recurrió todos. Por fin en 2007 el Tribunal Supremo declaró ilegal el relleno del puerto y los pasos a nivel del tren de Os Praceres. Devuelvan el mar y devuelvan la plaza. He hablado con varios responsables políticos en los últimos años y no se molestan en reconocerlo: jamás cumplirán la sentencia.

Los vecinos de Gamonal ni siquiera tienen de su parte la ley.


El Mundo, 19-01-2014


6 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

O sea que estamos como siempre y en todas partes en los asuntos con la Administración : los políticos ignoran olimpicamente toda resolución judicial y unicamente paran, una obra que interesa a los amiguetes, cuando el ruído es ya nacional por causa de los medios de comunicación.

Que les den una paliza a ese alcalde de Pontevedra y a sus concejales por ver si se enteran mejor.

Cordiales saludos

o blog de xesús lópez dijo...

Hola, Javier:

El problema de Pontevedra es que ya no se genera riqueza y la sociedad, castrada, se conforma con lo que le "venden" como favores.

Los que se oponían a la peatonalización han sido paralizados por la burremia complaciente; alguno ha actuado incluso como Gran Hermano de los estanilistas en la ruína inducida desde hace trece años. Y más en relación con la ría, desde los cincuenta o también desde la actuación traicionera de Fraga.

Creo que la primera vez que se denunció en un medio español la situación aquí acontecida fue en El Independiente, el semanario que quiso ser diario, información mía a una de sus colaboradoras, Sofía Menéndez.

Nuestro alcalde lleva años mereciendo una respuesta contundente.Y no queda otra esperanza que la aplicación de las sentencias promovidas desde los defensores de Placeres o como consecuencia de las denuncias de Salvemos Pontevedra.

Un cordial saludo

César dijo...

De hechos consumados está España llena y de incumplimientos políticos. De ahí que nazcan como setas "asociaciones culturales" tipo cobrador del frac o el torero del moroso. Porque en nuestro fuero interno sabemos que santa rita rita rita lo que se hace no se quita.

Pues ayer estuve en Pontevedra y a pesar de la lluvia está muy bonita..

o blog de xesús lópez dijo...

Pontevedra está arruinada con el falso modelo de ciudad, que no es modelo ni es nada.

Ayer había gente, pero gente de fuera, las tribus que nos visitan para tomar la chiquita... Pero esa gente no tiene su residencia en la zona vieja, cada vez más vacía.

Aquí faltó el efecto Gamonal, que intentaron las gentes de Lourizán, pero la Policía que ejercía como ejército particular del clúster portuario, malló en los defensores del Estado de Derecho, algo que ha quedado acreditado por diversas sentencias del TS: LOS VECINOS TENÍAN RAZÓN AL OPONERSE A LA ACTUACIÓN CRIMINAL CONTRA ELLOS Y LA RÍA DECRETADA.

Ah, las puertas giratorias...!

Un saludo

trillian dijo...

Los políticos,creen qué al votar por ellos aceptamos todo lo qué hagan (falso)nada mas lejos de la realidad,votamos por ellos esperando qué hagan lo deben hacer para el bíen del pueblo no para favorecer a sus "amiguitos"ó a quien les da comisiones.

Ya va siendo hora que cuando no hagan las cosas para el bíen del pueblo, se puedan echar igual que los pusimos.

Biquiños.

o blog de xesús lópez dijo...

Me temo, Trillian, que los ciudadanos tendremos que prepararnos para más actuaciones como las de Gamonal.
Y menos mal si no recurrimos a la guillotina; sería suficiente con que entraran en la cárcel.

Biquiños.